Sarah el Dom Oct 31, 2010 5:34 am
Sí, supongo que me sucede de forma similar a la tuya. Es decir, cuando ya no tengo fuerzas,la angustia lo invade todo y no le encuentro sentido a algunas cosas que antes sí, pues aparecen estos pensamientos.
Pero es solo un pensamiento, porque trato de aferrarme a lo que tengo, aunque sea poquito, y eso me da fuerzas para no quedarme anclada en esa idea de suicidio.
También lo intente una vez, hace ya cuatro años atrás. Creo que de por sí es una situación traumática, pero lo más horrible-y traumático- fue la atención que recibí en el hospital. Allí me trataron peor que a una basura, por obvias razones-supongo- porque ellos lidian con la vida, y no con la muerte (o al menos con los que desean dejar de existir). Recuerdo que lo planee durante meses, pero es más que obvio que no lo logre. Tan solo logre pasar un momento espantoso, que me queden cicatrices hasta el día de hoy, y por suerte sobrevivir.
Elaborar este intento de suicidio llevo su tiempo, pero una vez que lo pude expresar, poner en palabras y compartirlo, este hecho dejo de atormentarme.
Y sé que volveran estas ideas, porque mis momentos de depresión aún existen, más espaciados, de menor duración, pero están. Aún así, son solo eso, ideas...
En fin...
Abrazos.